Éste es un blog hecho por alumnos del grupo 514 de la materia de Filosofía I en el CCH Azcapotzalco. Éste blog tiene como finalidad expresar un poco de lo que nosotros alcanzamos a filosofar sobre lo que es el amor y todo,lo que implica. Pasen y lean sobre nuestra filosofía del amor...
viernes, 28 de octubre de 2011
SONATINA
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz,
o en el rey de las islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de Mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la sierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!
«Calla, calla, princesa, dice el hada madrina,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor.»
publicado: TORRES LÓPEZ KELLY
FRASES DE AMOR... ROMÁNTICAS...
2.- Fuiste la estrella que siempre soñe la que robo mi dolor en la mañana que siempre espere. Eres el sol que calienta mi mundo y la luna que me alumbra en la noche. Eres todo lo que siempre e buscado y lo que nunca antes avia encontrado. You are my dream. (Juan Blanco)
3.-Solamente aquel que es demasiado fuerte para perdonar, una ofensa sabe "amar".
4.- Se habrán dicho muchas cosas, se habrán escrito muchos libros, pero mientras tu corazón no lo sienta, nada sabrás del amor verdadero.
5.-Haré que mi amor no olvides, que mi nombre en tus recuerdos quede y si es verdad que el amor con el tiempo muere, haré que el tiempo detenido espere.
escrito: TORRES LÓPEZ KELLY
martes, 25 de octubre de 2011
Siempre que se habla del Primer Amor se piensa erróneamente que se trata de la Relación más importante que se ha tenido, talvez porque a través de algunas canciones nos venden esa frase muy bien… Si hablamos de cosas inolvidables estas lo son cuando nos referimos a las cosas que vivimos el día que conocimos a nuestro verdadero Amor, los momentos cariñosos, los primeros encuentros, las canciones que escuchábamos juntos; por lo tanto, muy frecuentemente esto puede ser después de conocer algunas personas que en su momento creímos importantes, pero no llenaron nuestras reales expectativas. De ahí que lo más inolvidable no es el Primer Amor sino aquel que vino para quedarse en nuestro corazón y mente y que cada día nos convoca una sana necesidad de consentir, proteger, amar y perdonar. Qué tal que se trate de un amor que nació sin tantas expectativas pero que supo abrirse paso a pesar de toda oposición y hasta sin darnos cuenta…
El Verdadero Amor es aquel que logró hacernos cambiar en poco o en mucho, el que nos llena día a día y es totalmente Real y comprometido con nuestros intereses y sueños.
EL AMOR ES GRATO .....

Tiembla la luna sobre el rio, y seeeeee…….RebosanDIFERECIA ENTRE 2 AMORES

Estamos haciendo una diferencia entre el amor humano y el verdadero.
AMOR DIVINO tiene un significado extenso ya que sabemos que es vrdadero por que proviene de dios y el amor humano proviene deuna persona
cuando un ser es perfecto (personalmente) proyecta su amor a otro ser es decir tiene la capacidad de amar al impregnarse en ese ser lo armonisa y elimina lo imperfecto todo esto por un magnetismo de la fuerza del amor . pero asi como es esa potencia del amor se apaga poco a poco ya que que ela or es como una pila de radio que poco a poco con el uso se descarga totalmente. es lo que sucede con en amor humano que por algunos tropiesos de la vida se descarga mas rapido esa pila y en el caso de Dios en nunca se cansara de amarnos y lo menos que podemos hacer es amarnos como buenas personas en un ambiente digno de el y nuestro.
El amor y el sentido de la vida

- MENOS VALORES ES IGUAL A - MENOS AMOR

Es increíble como una palabra tan corta que parezca (4 letras) pueda significar mucho mas de lo que parece, si estamos hablando sobre el poderoso y doloroso "AMOR"el cual podría resumiese en un rato de dolor,sufrimiento en donde las cuestiones sobraran, o bien un rato en el que lograras visualizar una fase de la vida de una forma mas bella y positiva en un futuro no muy lejano,sin duda alguna todos tenemos un sentido de la vida diferente sobre lo bueno y lo malo de esta, por lo tanto para que encuentres el verdadero sentido del amor en la vida, se debe de experimentarlo en lo personal se divide en algunas etapas: las cuales cada persona nombra en cada situación y circunstancia por ejemplo: hablando marital-mente y actualmente, se han perdido demasiados valores los cuales eran una base fundamental en la unión de dos personas pero hoy en día a falta de RESPETO, hacia tu pareja y hacia ti mismo conlleva auna relación y llena de desconfianza o mejor conocido como Celos hacia tu pareja, es aquía donde interviene otro valor perdido la DIGNIDAD en algunos casos en la sociedad de el siglo XXI esta es pisoteada por la supuesta persona amada y viceversa en la mayoría de los casos es por la falta de TOLERANCIA otro valor perdido actualmente.No solamente se an perdido en las relaciones maritales sino también en una esfera familiar en donde día a día se sufre de una perdida de estos preciados valores es un tema muy controvertido ya que es donde se deben de introyectar los principales valores mencionados anteriormente e aquí la principal causa de las separación familiar ya que si en la FAMILIA NO HAY AMOR SE FORJARAN INDIVIDUOS SIN AMOR QUE NO TENDRÁN AMOR QUE OFRECER A OTRA PERSONA.
El Amor es el primer sentimiento que hay antes de que todas las cosas malas aparezcan, es cuando alguien te ama, es la forma en que esa persona dice tu nombre y para ti es diferente, sabes que tu nombre está seguro en su boca.
Amor es cuando una muchacha se pone perfume y un muchacho se pone colonia, salen juntos y se huelen mutuamente. El amor es cuando sales con alguien a comer y le das de tus alimentos sin hacer que esa otra persona te dé de las suyas.
Amor es cuando alguien te hace daño, te enojas mucho, pero no le gritas porque sabes que eso herirá sus sentimientos. Amor es lo que te hace sonreír cuando estás cansado.
Amor es cuando besas todo el tiempo, luego te cansas de besar, pero aún quieres estar junto a esa persona y entonces se hablan más. Amor es lo que hay en el cuarto contigo en Navidad si dejas de abrir regalos y escuchas.
Amor es cuando le dices a alguien algo malo acerca de ti mismo y tienes miedo de que no te quieran más; pero te sorprendes de que no sólo aún te aman, sino que te aman aun más.
Amor es cuando le dices a un muchacho que te gusta su camisa y él la usa todos los días.
NADA ES MAS PERFECTO QUE EL AMOR

De lo que se puede entender por amor
lunes, 24 de octubre de 2011
Amor es...consumirse con y por los demás...
EL AMOR según McTaggart
Consideremos ahora lo que McTaggart quería decir con la palabra tremendamente ambigua, "amor". Como siempre, McTaggart ha trabajado valientemente para hacerse entender. Para él, el amor se dirige hacia otra persona (hacia un individuo; por mucho que McTaggart valorara el patriotismo, jamás hubiese hablado de amor hacia el país de uno). McTaggart distinguía el amor de la benevolencia y la simpatía; uno puede, hasta cierto punto, simpatizar con el sufrimiento del
enemigo, si el odio que siente hacia él no es demasiado intenso, y cierto grado de malevolencia y de crueldad es compatible con el amor.
McTaggart no compartía el planteamiento de que habíamos que amar a todo el mundo, o por lo menos a todas las personas conocidas, y a todos por igual. A veces se predica este planteamiento como si fuera cristiano, pero ello es un error en mi opinión. Dios, se nos dice, ama
a todos los hombres por igual, y hemos de intentar imitar este modelo. En esto estoy de acuerdo con Santo Tomás de Aquino: Dios, claramente, no ama a todos los seres humanos por igual; otorga una mayor cantidad de gracia y de gloria al hombre Jesucristo, que a cualquier mera criatura, y una mayor gracia a un particular santo, que a otro; y nosotros los hombres no hemos de amar a todos por igual (como dijo Aristóteles, esto nos traería sólo una amabilidad diluida ¿Sopifc iXía), sino que debemos observar lo que Santo Tomás llama el ordo caritatis.
Volviendo a McTaggart, lo encontramos insistiendo en que las personas son de la máxima importancia, y en que el amor se dirige hacia la persona en cuanto tal, y no en cuanto a sus características. No hay que despreciar el amor si es causado por algún hecho trivial que tiene que ver con la persona amada; un hombre cuyo asunto amoroso prospera con una mujer no ha de ser censurado si aquél descubre que sus primeras impresiones acerca de ella eran equivocadas de alguna manera, aunque la siga amando. Esta doctrina, que dice que lo que importa son las personas y el amor hacia las personas, sitúa a McTaggart muy al margen del idealismo corriente que se daba en la Inglaterra de su tiempo. Uno de aquellos idealistas, Bernard Bossanquet, escribió un libro voluminoso sobre The Valué and Destiny of the Individual, pero para él los individuos humanos importan poco en comparación con el Estado al que han de servir. En general, para aquellos hombres, el Estado era objeto de latría. La adoración del Estado iba aún más lejos en Bradley, por lo menos en la brutalidad de sus expresiones que en Bosanquet; Bradley afirmaba explícitamente que el Estado tenía el derecho a castigar o matar a cualquiera de sus miembros según su propia voluntad; contra esto no cabía ni la apelación a la providencia divina, ni a la justicia o a la misericordia.
Teníamos que admitir dice Bradley; que somos todos adultos y así darnos cuenta de que el Estado es su propia Providencia. No cabe, pues, ajuste de cuentas entre el Estado y ninguno de sus miembros; y la apelación a la clemencia no es más que un "sentimentalismo lloriqueante". Todo esto le repugnaba tremendamente a McTaggart; según su propia filosofía, el Estado no es más que un arreglo provisional, mientras que sus llamados miembros son personas inmortales que sobreviven al Estado.
La condición del amor, dice McTaggart, es la conciencia intensa de la unión con otra persona. Esta condición siempre es necesaria y McTaggart mantiene que es también suficiente si la unión se aproxima bastante y es percibida como tal. Aún cuando las características de la otra persona son extremadamente repulsivas, puede surgir el amor si se da tal apreciación de unión; véase la frase de Baudelaire: C'est tout mon sang, ce poison noirl Así que McTaggart mantiene que si las personas tienen una percepción perfectamente clara y distinta los unos de los otros, entonces se tenían que amar y que la presencia de este amor supremo ha de excluir los males de nuestra existencia presente.
La experiencia presente, no obstante, está ahí, y sus males no pueden negarse; el gran esfuerzo de la labor de McTaggart es el de reconciliar este hecho con el amor que para él es una realidad absoluta. Procedo ahora a desglosar la doctrina McTaggartiana sobre el tiempo y la eternidad. No es posible, dentro de los límites de esta lección, dar ni siquiera un esbozo de las razones de McTaggart cara a su negación de la realidad del tiempo. Como habrán podido comprender, yo las encuentro profundas, y la dificultad de responder adecuadamente a esas razones queda manifiesta por la variedad de las refutaciones que se han intentado a lo largo de estos años. McTaggart utilizaba este resultado como base social de su ateísmo. El teísmo clásico (no sólo en su forma cristiana) distingue entre el Dios eterno y el mundo temporal, su criatura, que El ordena en su Providencia; si el tiempo es irreal, entonces no puede haber ni creación ni providencia, y por lo tanto no puede haber tampoco aquel Dios del teísmo clásico. Una filosofía de la religión reciente propone un concepto de "proceso" acerca de la misma Naturaleza Divina; a McTaggart no le hubiera gustado en absoluto esta visión de la deidad. Este planteamiento, de todos modos, no puede ser verdadero, si el tiempo es irreal; y aún descartando esto, la deidad en proceso no sería más que una parte, ciertamente una parte preeminente, de aquel complejo de cosas mutables e interrelacionadas que llamamos el Mundo. La pregunta burlona, "¿Quién, pues, hizo a Dios?", puede ser descartada razonablemente por aquel que cree en un Dios eterno, pero no por
aquel que adora una deidad-en-proceso. Los interrogantes acerca de la causalidad y de los orígenes no pueden silenciarse en torno a un ser mutable.
McTaggart, no obstante, no era un hombre dispuesto a sacar partido de una argumentación injusta. Rechazó implícitamente la inferencia de que si este mundo es hechura de un Dios bueno, entonces ha de ser el mejor de los mundos concebibles, porque dice explícitamente que, por cualquier mundo que concibamos, siempre cabe concebir otro mundo mejor. Aún si fuéramos todo lo bueno que fuésemos capaces de ser, siempre cabe que haga aún más personas; y por mucho que seamos sabios y afectuosos y felices, siempre cabe que seamos más sabios, más afectuosos y más felices. Es triste ver cómo la inferencia desde Dios hacia el mejor de los mundos concebibles, una inferencia inválida, aparece con tanta frecuencia en los artículos de hoy: o es utilizada por los teístas que luego intentan desesperadamente demostrar que este mundo es el mejor de los mundos, a pesar de las apariencias, o bien, al revés, la utilizan los ateos para demostrar que Dios no existe, dados los males del mundo tal como es.
publicado por: TORRES LÓPEZ KELLY
Origen del amor platónico
El amor platónico debe su nombre al sistema filosófico fundado por el griego Platón, para quien esta idea de amar se encuentra dentro de la clasificación de los tipos de amor en sus Diálogos (sobre todo en Fedro y El Banquete) donde nos habla de un amor a la belleza manifestándose típicamente en el amor entre un hombre y un muchacho, pero un amor que es preferible expresar en forma intelectual y no física. Platón sostenía que el verdadero amor es el amor a la sabiduría, al conocimiento, por lo tanto el amor platónico no es el amor al ideal de una persona sino el amor a conocerla y por saber de ella. Mientras que la belleza del cuerpo sostenía, no se halla en el cuerpo mismo sino que es la imagen o reflejo de la belleza espiritual, por lo que el alma humana debería aspirar a conocer y amar esa belleza esencial.
El amor platónico se refiere al amor inalcanzable, a aquel que por diversas circunstancias no se puede materializar; en el puede haber un elemento sexual que se da de forma mental, imaginativa o idealística y no de forma física. El amar de una manera platónica por lo general se asocia a: Cierta frustración que va unida al mismo tiempo a la esperanza de encontrar a la persona amada en la realidad a través de la fantasía y en la imaginación. Se manifiesta como una necesidad de tener lo ideal sin que sea real. También se manifiesta como una frustración de una realidad no consumada.
Es un amor en el que la ilusión es al alimento que mantiene siempre encendido el deseo y la esperanza, son amores que no son impulsivos, es un tipo de amor que concede más importancia a lo espiritual, emocional e intelectual que a lo físico o sensual, es un amor en el que hay mucha intimidad en el sentido que la persona lo vive dentro de sí mismo, no tiene matices, no tiene negociación, es libre de detalles sucios y se encuentra fuera del tiempo: no envejece.
domingo, 23 de octubre de 2011
¿ Cual seria la definición correcta del amor ?
Por otro lado, la noción cristiana de ágape refiere más bien al ámbito de la gracia divina, su modelo es la plenitud y perfección del amor de Dios hacia los hombres, amor inmerecido que se otorga sin condiciones a quien incluso lo desprecia, el patetismo propio de esta noción cristiana tiene su precisa iconografía en la crucifixión del hijo de Dios, sangrando por su insensato amor a los hombres. Estas son las dos fuentes que rigen las principales acepciones del amor en Occidente, la noción ascendente de Eros, demasiado humana, estética y extática, y la noción de Ágape, divina, perfecta, compasiva y ética.
Seguramente las nociones que acaba de mencionar han cambiado con el tiempo
Ciertamente, entre los mismos griegos no hay un genuino consenso respecto a la naturaleza del “eros”, muestra de ello es la serie de opiniones expresadas por los diversos personajes del Banquete de Platón, texto celebérrimo en la historia filosófica del tema, ahí los personajes discuten si eros refiere a un dios y de ser así cuál es su naturaleza y cuál nuestra capacidad para comprenderlo; se le exalta como divinidad primordial, como energía cósmica que mantiene unidos a los entes, como mero impulso sexual (heterosexual y homosexual) y como demonio que habita en la región intermedia entre humanos y dioses.
El mismo Platón parece no llegar a un acuerdo definitivo en lo tocante a las implicaciones existenciales de “lo erótico”, por ejemplo, en el Banquete se concluye con la defensa de la autarquía socrática, incorruptible por el mero apetito carnal, que es capaz de desprenderse de toda afección que pudiera desfigurar la belleza del alma; pero en el Fedro, otro de sus diálogos, defiende más bien la noción maniática del rapto erótico que implica una serie de desfiguros patéticos para el alma: desasosiego, dolor, locura… ¿cuál es la verdadera posición platónica respecto a la naturaleza del amor? Es asunto interpretable. Con todo, como debe ser obvio, la noción platónica del amor sigue en la línea antes dicha, el amor es un deseo que busca su satisfacción y en esa búsqueda imprime sus huellas existenciales dolorosas, de ahí que Platón concluya su “imperfección” intrínseca.
publicado por; Torres López Kelly
¿ El amor ?
El amor Es trágico en la medida simbólica correspondiente, todos estamos en capacidad de relatar nuestras tragedias amorosas, pero resulta sintomático que dichas “tragedias” sean más bien convencionales, si comenzamos a hurgar en los expedientes amorosos de los demás pronto nos damos cuenta de cuán ordinaria es la tragedia y cuán vulgar es el desgarro. Por lo mismo, contamos con múltiples válvulas que permiten nuestra sobrevivencia, las nuevas fábricas de imaginarios son los medios de comunicación, y en ellos está dictado el impersonal “imperativo de felicidad”, pero debe resultar obvio, a quien piense en ello, que no se trata de un imperativo novedoso, está en nuestra sangre cultural desde hace varios siglos, expresa las necesidades eufémicas del imaginario, si nos entregamos al amor sufriremos múltiples penas pero al final seremos recompensados. Este patrón narrativo permite oxigenar la imaginación que queda aplanada por la intrascendencia e insatisfacción real producidas por las contingencias y caprichos de las relaciones ordinarias.
Por supuesto, el amor no es esencialmente trágico ni intrascendente, como tampoco es esencialmente bueno, bello y armonioso: se trata solamente de luchas en el imaginario. A fin de cuentas no sólo vivimos en la realidad de hechos fácticos sino también en la región de los significados y aspiraciones.
Me gustaría dejar claro que no hay una “naturaleza del amor” que deba ser respetada, nada hay que no esté condicionado por la relatividad, lo que llamamos “amor” está atravesado por las contingencias del lenguaje y sus símbolos. A partir de esto podemos desprender algunos corolarios, por ejemplo que el amor posee su fabulación histórica, y que dicha fabulación vive en nuestra piel nostálgica por una otredad que suele adornarse, cristalizarse, con mil y un virtudes. Es la mano del imaginario colectivamente aceptado la que nos encamina en la búsqueda del grial amoroso, y no hablo del patético “príncipe azul”, o de supuesto “amor de mi vida”, sino de algo más elemental, de la pretensión de inmutabilidad de los afectos, de imperturbabilidad de la alegría. Me parece que debemos desdibujar nuestros prejuicios respecto al amor, no sólo por llana salud mental, sino para conducir de mejor forma nuestras experiencias amorosas en el campo magnético de los símbolos.
PUBLICADO: TORRES LÓPEZ KELLY
martes, 18 de octubre de 2011
EL BANQUETE DEL AMOR
En el banquete del amor hay siete discursos dados por distintos "personajes", el primero es el de Fedro que identifica a Eros (el amor) con la pasión sexual y lo califica como el más antiguo de los dioses. Fedro dice que Eros es el causante de los mayores bienes e inspira valor y sacrificio personal (por el ser amado).
El segundo discurso es de Pausanias, considera que hay un Eros Celeste y otro Vulgar. Dice que si un Eros Vulgar une a dos personas, ese amor será grosero y egoísta, pero si el Eros Celeste los une, todo entre los amantes está permitido porque los cuerpos de ellos serán solo el conductor del sublime amor de las almas.
El tercero es de Erixímaco, que admite esta imagen de los dos Eros, pero para él este Eros bueno y otro malo. El bueno es cauteloso, y evita los excesos. El otro, es destructivo. La diferencia entre Erixímaco y Pausanías, es que Erixímaco piensa que el amor es bueno, no importa el objeto, siempre que no sea excesivo.
Aristófanes expresa en su cuarto discurso que, en un principio los hombres tenían dos cabezas, cuatro piernas y cuatro brazos. Y con respecto a su condición sexual, había tres clases de humanos: algunos tenían sexo masculino y femenino, otros tenían dos sexos masculinos y otros dos femeninos.
Esta raza de hombres se enfrentó a los Dioses, y Zeus como castigo partió a cada uno en dos con un rayo dividiéndolos en dos mitades. Por esto, Eros intenta unir lo separado por Zeus, y los humanos pasan la vida buscando esta mitad que les falta.
Agatón interviene, pero en realidad se limita a agasajar a Eros. Es en ese momento cuando interviene Sócrates, y dice que Eros es deseo, pero que solo se desea lo que no se tiene, que falta. Si se ama algo que se tiene, es porque se desea seguir teniéndolo en el futuro (amar a alguien es entre otras cosas querer que viva por siempre). Por eso Eros no es en sí bello ni bueno, sino que es deseo de lo bello y de lo bueno.
Sócrates dice que estos conocimientos sobre Eros se los enseñó la sacerdotisa Diótima. Según ella, Eros no es exactamente un dios, sino un daimon (un ser intermedio entre dioses y mortales). Es hijo de Penia, la carencia y Poros, el recurso. Por su madre desea lo que no tiene, y por su padre no cesa por conseguirlo. Es el deseo de poseer siempre lo bueno. El deseo de procreación en lo bello y el ascenso desde las cosas bellas hasta la belleza en sí. Claramente la condición de daimon de Eros define esta última idea: el amor platónico: busca la belleza pero sin rechazar su origen, es decir de lo bello a la belleza perfecta.
En ese momento llega Alcibíades ebrio, saluda a Sócrates y lo pondera. Bajo los efectos del vino, Alcibíades comienza a contar que en su juventud estaba profundamente enamorado de Sócrates, pero que éste recibía sus iniciativas con simpatía pero con distancia. Y que una vez, se introdujo en el lecho de Sócrates y éste no lo apartó, pero que por la mañana, cuando se levantó, Alcibíades sentía que había dormido con su padre o hermano. Es decir, que Sócrates finalmente no había cedido y este amor tan buscado por Alcibíades no se había consumado. Esto nos revela, finalmente, la naturaleza del amor platónico.
No se trata ni del deseo sexual solamente, como decía Fedro, ni de un amor superior o celeste, como planteaba Pausanias, ni del amor prudente de Aristófanes. El Eros platónico no niega su origen en lo inferior, pero busca este ascenso que realiza el que ama, y que persigue a la vez el ascenso del amado.
Respecto al banquete del amor estoy de acuerdo con Aristófanes que piensa que todos tenemos a nuestra otra mitad, aunque también me parece muy cierto lo que dice Platón, ya que no siempre podemos tener el verdadero amor, y siempre será este un amor imposible, o nuestro amor platónico.
lunes, 17 de octubre de 2011
El amor, respecto a DIOTIMA Y PLATON
El amor es la fuerza dialéctica. En su base se halla una contradicción intrínseca que aspira constante a superar. Mediante su esfuerzo, eleva las formas inferiores a las formas superiores de la existencia, lo que tiene menos ser y menos valor a lo que, en la plenitud de se halla la plena perfección.
De esta fuerza dialéctica del amor, de esta capacidad acceso y de conocimiento, es el mejor testigo, el discurso de DIOTIMA en el BANQUETE, DIOTIMA “ era mujer muy entendida en punto al amor, y lo mismo en muchas otras cosas”, explica en una alegoría que EROS, fue hijo de PORORS, ( la abundancia ) y de penia (la pobreza) .
Del primero hereda su capacidad de crear; de la segunda, su capacidad de aspiración y su capacidad de deseo. ¿no es verdad que el amor es siempre y al mismo tiempo, aspiración y hallazgo, distancia adelante y realización? Quien ama empieza, por carecer de lo que ama, y la realización de amor, es la realización de una unidad una vez trascendida la carencia.
En este su doble aspecto, estriba la fuerza dialéctica del amor.
El amor es y no es al mismo tiempo, su realidad surge de su carencia misma. Solo si algo me falta puedo querer obtenerlo; y el amor, para ser realización, tiene que ser primero la usencia, falta, deseo, pobreza, “porque ninguno desea las cosas de que se cree provistos”.
El amor coincide, así con la dialéctica en que, como ella, es primero carencia de saber, para después realizarse como sabiduría. Así lo expresa DIOTIMA, cuando dice; “ la sabiduría es una de las cosas más bellas del mundo, y como EROS, ama lo que es bello, es preciso concluir que EROS es amante de la sabiduría es decir, filosofo.
Amar es desear el conocimiento y este género de amor que es también sabiduría, debe distinguirse de las cosas sensibles del amor humano, el amor que describe platón es una forma de creación, es igualmente conocimiento de la belleza absoluta, de la “ belleza eterna, increada, e imperceptible acepta de aumento y de disminución”.
Así el amor, deseo de conocimiento y de conocimiento de lo que es bello, viene y viene a completar del método dialectico, como la dialéctica, el amor aspira a sobrepasar, la pluralidad para llegar a la unidad, a vencer los obstáculos de los sentidos, para adquirir el conocimiento de la verdad; como la dialéctica, el amor nos conduce a las puertas del ser, si a bien ahora este ser se llama belleza.
El objeto de toda la teoría de platón, es siempre el mismo por distintas y complementarias que sean las vías que a el, conducen: la búsqueda de la razón mas allá de las sombras, de los sensible, la búsqueda de la unidad mas allá de la pluralidad de todas la apariencias, que nos rodean, la búsqueda del ser mas allá de los engaños del devenir.
Hasta aquí el método del conocimiento platónico, para entender el objeto de este conocimiento, es necesario buscarlo en la metafísica.
Yo estoy de acuerdo con lo que expresa DIOTIMA, porque para mí al igual que ella yo pienso que la sabiduría es una de las cosas más bellas del mundo, al igual de la misma manera comparto la idea de platón.
Torres López Kelly

